¿Porqué es importante que nuestros hijos lleven talleres de vacaciones útiles?

musica niños

Los tres mágicos meses de verano ya llegaron. Probablemente tus hijos ya recibieron sus notas de fin de año, y ahora se alistan para las memorables tardes de juego y descanso. Pero, ¿existe una manera de mezclar esta diversión con provechosas actividades de aprendizaje? ¡Claro que sí! Y hoy te aconsejaremos cómo conseguirlo.

En las largas vacaciones de inicio de año, es normal tener la preocupación de que los hijos desaprovechen todo este tiempo con planes que refuerzan la pereza y ociosidad.  Como dormir hasta altas horas de la tarde, pasar todo el día prendido a los videojuegos, no ayudar en los quehaceres del hogar, y abandonar los libros por la televisión. Felizmente, esta situación puede cambiar.

Con una buena gestión, tus hijos pueden tener tiempo para todo durante las vacaciones, desde pasar agradables momentos con la familia, hasta jugar con los amigos, y por supuesto, aprender.

Para conseguirlo, lo primero es entender la importancia del receso de verano. Los infantes han pasado un año cansado, lleno de exámenes, tareas y exposiciones, y merecen un descanso, para regresar al colegio completamente reanimados en marzo. Este tiempo es esencial para prevenir el estrés, el desasosiego, cansancio mental y para aumentar la productividad.

Y de esto se desprende, por supuesto, que no es correcto obligarlos a pasarse todas sus vacaciones en compañía de los libros o las tareas. Pues, como es obvio, esto puede originar que conflictos emocionales y educativos hagan su aparición. En cambio, que lleves el ritmo de aprendizaje con moderación es lo más óptimo.

La época de verano no es exclusivamente para aprender, sino para divertirse y no olvidar ¿Cómo conseguirlo? Incentivando las actividades que refuerzan los conocimientos y al mismo tiempo resultan recreativas. En esta lista podrían entrar los ya conocidos talleres de verano con diversas temáticas, como música, teatro, literatura, robótica, oratoria, entre otros.

Lo importante es conseguir que ellos no se “enfríen” en conocimientos, ni que, por tanto tiempo apartados de la enseñanza, lleguen desanimados al salón de clases. También puedes aprovechar para inscribirlos a centros de nivelación, donde mejoren sus habilidades, y en caso tengan problemas educativos, los rehabiliten.

Estos centros deben caracterizarse por  poseer metodologías dinámicas y personalizadas. Además, las horas de estudio tienen que estar bien distribuidas para no cansar ni absorver a los alumnos. Pensamientos como “parece que no estuviera de vacaciones” o “incluso ahora me la paso estudiando”, no tienen que existir. Recuerda que no están en época de colegio, y estudiar debería ser una de sus tantas actividades.

Por otro lado, según investigadores de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.), los niños que salen a lugares como parques, museos, zoológicos, cines, realizan deporte y turismo en sus vacaciones, tienen un mayor rendimiento al volver a clases. Por eso, es imprescindible que lleves a tu hijo de paseo y aprovechen este tiempo para acudir a lugares que por el colegio resulta difícil visitar.

Hagan un itinerario para planificar el tiempo, tomen en cuenta las salidas con amigos, el deporte, los talleres, las horas de repaso, el descanso, los paseos familiares y por supuesto, agreguen tiempo libre para la improvisación. Tienen 24 horas durante 90 días para cumplirlo todo.

Siguiendo estos consejos, descubrirás que no es tan difícil que tus hijos disfruten plenamente sus vacaciones de verano, y además, consoliden sus conocimientos para el nuevo periodo académico. El objetivo es que al finalizar estos meses, tengan la sensación de que descansaron, pero que también aprendieron sin presiones  y con verdadero interés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *