Eliminando la Depresión Infantil


La infancia es una de las etapas más alegres y felices de las personas, no hay preocupaciones por el dinero, por los estudios mayores, no hay tanta carga de responsabilidad, etc. Los niños son las personas más puras y contentas de este mundo. Lamentablemente, no todos los niños son así, hay algunos que por diversos factores, se sienten tristes y solos, adoptan comportamientos de aislamiento y al ser tan pequeños, no saben cómo manifestar sus sentimientos. Eso puede llegar a la depresión infantil, si es que no hay una constante observación y seguimiento de los padres.

La depresión, es un trastorno del estado de ánimo, que afecta tanto a niños como adultos. Puede originarse por diversos motivos como los constantes problemas en hogar, peleas entre los padres, separación o divorcios, malas notas, bullying escolar, celos y resentimiento con las personas. También por un pensamiento negativo, fracasos, autoestima baja, vulnerabilidad genética, entre otras.

¿Cómo reconocer si mi hijo puede estar sufriendo de depresión infantil?

– Básicamente, su conducta suele ser apagada, fría y distante. Suelen estar irritables o deprimidos casi todo el día, porque no hay ninguna estimulación que los haga ponerse las pilas y activos. Están dominados por su mente y los pensamientos negativos que abunden en su cabeza, los afecta emocionalmente en su día a día.

No tienen fuerza ni energías para realizar alguna actividad, inclusive si son juegos. Dicen sentirse cansados y prefieren estar durmiendo en su cama.

– Se vuelven desinteresados con los estímulos de su entorno, no disfrutan de la compañía de sus compañeros, de algún juguete o de alguna actividad que antes sí era de su agrado.

– Presenta desconfianza con las personas de su alrededor, su autoestima tienen de debilitarse y se sienten inferiores a los demás. Cuando hablan, en algunas oportunidades expresan su malestar y palabras negativas contra él mismo.

– Presentan dificultades para poder concentrarse. La retención de información se complica porque tienen a distraerse fácilmente con sus emociones depresivas.

Alteraciones físicas, algunos niños pueden aumentar su peso, presentan dolor de cabeza, malestar corporal, dolencias estomacales.

Si ves que tu niño adopta estos comportamientos, es recomendable que lo lleves donde un especialista lo más pronto posible, para que lo evalúe y elabore un diagnóstico preciso. En base a ello, realizar terapias y tratamientos especiales para poco por poco, eliminar este problema y hacer de tu niño una persona feliz que disfrute su infancia  y adolescencia.

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